
Cada pieza, cada mineral seleccionado, cada pulido, cada acabado hecho con paciencia… Todo lo realizo en mi taller, a mano. Con calma, con mimo. Trabajo plata reciclada, que fundo y transformo en lingote, para luego laminarla, darle forma y crear cada parte con cuidado. Procuro siempre reducir el impacto medioambiental y mantener la esencia artesanal en cada paso.
Selecciono una a una las piedras que formarán parte de cada joya. No todo me vale: busco exclusividad, coherencia y conexión entre cada pieza y lo que soy. Cada detalle, cada unión, cada curva está trabajada manualmente, para que el resultado final tenga alma, historia y equilibrio.